La oficina de la U.S. Food and Drug Administration, anunció el pasado

20 de Julio la aprobación de un grupo especifico de medicamentos

antivirales para ser utilizados en la cura  del virus de la influenza reconocido

como H1N1.

Estos antivirales son los recomendados para ser utilizados en el periodo de

mayor potencial de posibles infectados que serán de fines del 2009 y el

primer trimestre del 2010.

 

Los seis nombres de los productos y empresas que han sido aprobadas

bajo recomendación de la USFDA  son:

  • Afluria, CSL Limited;
  • Fluarix, GlaxoSmithKline Biologicals;
  • FluLaval, ID Biomedical Corporation;
  • Fluvirin, Novartis Vaccines and Diagnostics Limited;
  • Fluzone, Sanofi Pasteur Inc.;
  • y FluMist, MedImmune Vaccines Inc.

 

 

 

Varias empresas farmacéuticas ya empezaron a realizar las primeras pruebas

en personas  para verificar las reacciones y comportamiento de las primeras

vacunas para inmunizar al virus H1N1.

Se espera que por lo menos tres de las más grandes empresas farmacéuticas

internacionales, estén en posibilidades de lanzar la vacuna al mercado a más

tardar en el mes de octubre de este año.

 

 

 

El plan recomendado por la Organización Mundial de la Salud, establece

que primero serán vacunados todas aquellas personas que trabajan

en todos los aspectos relacionados con los servicios de salud; esto es:

  • Doctores, enfermeras, investigadores, camilleros, administrativos,
  • personal de apoyo, otros.
  • Enfermos con este virus
  • Enfermos-pacientes que se encuentran en centros y clínicas hospitalarias
  • Servicios de asistencia social para realizar campañas de vacunación

 

 

Orientación sobre el uso de mascarillas en la

Comunidad cuando se presenta un brote epidémico

de gripe A (H1N1)

Orientación provisional

1 de mayo del 2009   (Organización Panamericana de la Salud)

Antecedentes

Actualmente, se ha comprobado que la vía principal de transmisión

de persona a persona del nuevo virus de gripe de tipo A (H1N1)

son las microgotas respiratorias, que se expulsan al hablar, estornudar o toser.

 

Cualquier persona que está en estrecho contacto (aproximadamente, 1 metro)

con alguien que tiene síntomas de tipo gripal (fiebre, estornudos, tos,

rinorrea, escalofríos, dolores musculares, etcétera) corre el riesgo

de exponerse a las microgotas respiratorias potencialmente infecciosas.

 

En los entornos de atención de salud, los estudios que han evaluado las

medidas para reducir la propagación de los virus respiratorios indican que

el uso de mascarillas podría reducir la transmisión de la gripe.

La orientación sobre el uso de mascarillas en esos sitios se acompaña

de información sobre otras medidas que pueden influir en su eficacia,

como la capacitación en el uso correcto, el suministro regular y los

medios adecuados para desecharlas.

 

 

 

Sin embargo, no se ha comprobado el beneficio de usar mascarillas

en la comunidad, especialmente en espacios abiertos por contraposición

a los espacios cerrados, mientras se tiene un contacto estrecho con una

persona que presenta síntomas de tipo gripal.

 

No obstante, es posible que muchas personas quieran usar mascarilla

en el hogar o en la comunidad, en particular si están en contacto estrecho

con una persona con síntomas de tipo gripal, por ejemplo, al cuidar de

miembros de la familia. Además, el uso de la mascarilla permite que una

persona con síntomas de tipo gripal se cubra la boca y la nariz, lo que

ayuda a contener las microgotas respiratorias, una medida que forma

parte de la higiene de la tos.

 

A pesar de todo, el uso incorrecto de la mascarilla puede aumentar el riesgo

De Transmisión en vez de reducirlo. Si se decide usar la mascarilla, hay que

Aplicar Simultáneamente otras medidas generales para ayudar a prevenir

la transmisión de Persona a persona de la gripe, como son la capacitación

sobre el uso correcto de la Mascarilla y tener en consideración los

valores culturales y personales.

 

Orientación general

1 En este informe, el término “mascarilla” designa las mascarillas caseras

o improvisadas, las mascarillas para el polvo y las mascarillas quirúrgicas

(también llamadas “de médico”). Pueden tener distintas formas.

Con frecuencia son de un solo uso y vienen rotuladas como quirúrgicas,

dentales, para procedimientos médicos, para aislamiento, para el polvo

o para protección contra los rayos láser. Las que se usan fuera de los

establecimientos de atención de salud también pueden estar hechas de tela,

papel o materiales semejantes. Los tipos, nombres y estándares de las

mascarillas varían de un país a otro.

 

Es importante recordar que las siguientes medidas generales pueden ser

más importantes que el uso de la mascarilla para prevenir la propagación

de la gripe.

 

Para las personas sanas:

Fomente que haya una distancia mínima (al menos 1 metro) en torno

a cualquier persona con síntomas de tipo gripal y:

 

• evite las aglomeraciones;

 

• procure no tocarse la boca ni la nariz;

 

• aséese las manos con frecuencia, bien sea lavándoselas con agua y

jabón o usando un desinfectante para las manos a base de alcohol,

especialmente si se ha tocado la boca y la nariz o si ha tocado

superficies que puedan estar contaminadas.

reduzca al mínimo el tiempo que pasa en estrecho contacto con

personas que puedan estar enfermas.

• pase el menor tiempo posible en sitios donde haya aglomeración.

• mejore la circulación del aire en su vivienda abriendo las ventanas

cuanto sea posible.

 

Para las personas con síntomas de tipo gripal:

• quédese en casa si se siente indispuesto y siga las

recomendaciones locales de salud pública.

• guarde la distancia mínima (al menos 1 metro) con respecto

a las personas sanas.

• cúbrase la boca y la nariz al toser o estornudar, ya sea con un

pañuelo desechable u otro material apropiado, para contener las

secreciones respiratorias.

Deseche el material inmediatamente después de usarlo o lávelo.

¡Aséese las manos inmediatamente después del contacto con secreciones

respiratorias!

• mejore la circulación del aire en su vivienda abriendo las ventanas cuanto

sea posible.

 

Si se opta por la mascarilla, es imprescindible usarla y desecharla correctamente

Para lograr que sea lo eficaz que pueda ser e impedir que aumente el riesgo

de transmisión por usarla incorrectamente.

 

 

La siguiente información sobre el uso correcto de la mascarilla está basada

en las prácticas que se aplican en los centros de atención de salud:

• póngase la mascarilla cuidadosamente de modo que esta cubra la boca y

la nariz, y ajústela ceñidamente para que no haya huecos entre la cara y la

mascarilla.

• procure no tocar la mascarilla mientras la lleva puesta.

− siempre que toque una mascarilla, por ejemplo, al quitársela o lavarla,

aséese las manos lavándoselas con agua y jabón o usando un desinfectante

para las manos a base de alcohol • tan pronto como la mascarilla se humedezca,

cámbiela por otra que esté limpia y seca • no vuelva a usar las mascarilla desechables

− deseche las mascarillas desechables después de usarlas una sola vez y elimínelas

en seguida.

Aunque a menudo se emplean mascarillas distintas de las que usa el personal

sanitario (por ejemplo, mascarillas de tela, bufandas, mascarillas de papel o

trapos atados sobre la nariz y la boca), no hay información suficiente que avale

su eficacia. Dichas mascarillas alternativas solo deben usarse una vez o,

si son de tela, limpiarse a fondo entre cada uso (es decir, lavándolas con

un detergente doméstico corriente a temperatura normal). Se deben retirar

inmediatamente después de atender a un enfermo.

Hay que lavarse las manos inmediatamente después de quitarse la mascarilla.